La capital grancanaria celebró el 30 de mayo una romería urbana con carretas, parrandas, trajes tradicionales y ambiente popular entre Santa Catalina y Las Canteras
Las Palmas de Gran Canaria vivió el sábado 30 de mayo de 2026 una de sus imágenes más reconocibles del Día de Canarias: el Paseo Romero de Santa Catalina.

La cita, prevista a las 12:00 horas, reunió en el entorno del Parque Santa Catalina a carretas engalanadas, agrupaciones folclóricas, parrandas y vecinos vestidos con indumentaria tradicional canaria, según la programación publicada para la edición de 2026.
Una mañana de tradición en plena ciudad
La jornada arrancó con el ambiente propio de las grandes celebraciones populares: familias llegando al parque, grupos preparando instrumentos, trajes típicos entre la gente y carretas listas para iniciar el recorrido. Santa Catalina dejó por unas horas su ritmo habitual de zona comercial y turística para convertirse en punto de encuentro de la cultura canaria.
El Paseo Romero volvió a funcionar como una romería urbana. No se celebró en un camino rural ni en un barrio apartado, sino en uno de los espacios más visibles de la capital. Esa fue precisamente una de sus claves: llevar la tradición al centro de la ciudad y hacerla accesible para vecinos, visitantes y curiosos.
Carretas, parrandas y música popular
Durante el recorrido, las carretas decoradas y los grupos folclóricos marcaron el paso de la comitiva. La música de timple, guitarras y voces populares acompañó una celebración pensada para mostrar costumbres canarias de forma directa, cercana y participativa.
La agenda turística de Las Palmas de Gran Canaria describe el Paseo Romero como una tradición anual del Día de Canarias, con salida desde el Parque Santa Catalina y recorrido hacia la zona de Las Canteras.
Una fiesta para mirar, grabar y participar
El Paseo Romero no fue solo un desfile. También fue una escena compartida: personas mayores reconociendo canciones de siempre, jóvenes grabando con el móvil, turistas siguiendo el paso de las carretas y familias completas vestidas con ropa tradicional.
Ese formato ayudó a que la celebración conectara con públicos distintos. Quien conocía la tradición la vivió como memoria; quien se acercaba por primera vez pudo entenderla de un vistazo: música, ropa, comida, baile y calle.
El Día de Canarias como contexto
La celebración formó parte del programa del Día de Canarias, que cada 30 de mayo recuerda la primera sesión del Parlamento de Canarias en 1983. En Las Palmas de Gran Canaria, esta fecha combina actos institucionales, actividades culturales, folclore, gastronomía y encuentros populares.
El Paseo Romero destacó dentro de esa programación por su carácter abierto. No hizo falta entender códigos complejos para disfrutarlo: bastaba con estar allí, escuchar la música y seguir el movimiento de la comitiva.




